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LAS REDES SOCIALES

Durante la Fashion Week de Nueva York  de la semana pasada, el diseñador americano Michael Kors, hacía desfilar a la modelo Ashley Graham, modelo llamada “bigsize” o “talla grande”. Pero en nuestra opinión,  no es una modelo de “talla grande” sino simplemente una mujer con una talla media: Y es que no podemos estar más en desacuerdo con el discurso tirano de un tal Lagerfeld: “Son las tías gordas sentadas en frente de la televisión con su paquete de patatas fritas las que dicen que las modelos delgadas son horribles”

Sin embargo a pesar de que Lagerfeld intenta imponer a las modelos como  Lily-Rose Depp, (quien confiesa sufrir de anorexia sin que nadie parezca afectado o intente salvarla),  la tendencia generalizada es a la aceptación des las curvas del cuerpo femenino.

Pero le guste a  Lagerfeld o no, es Ashley quien hace soñar y vende. Las mujeres apoyan a esta modelo cuya silueta recuerda más la de una mujer que la de una niña.

Si, las mujeres encumbran gracias al poder afilado del “Like”: la joven mujer de 28 años puedo enorgullecerse de sus 3,3 millones de seguidores en Instagram, volviéndose lo que hoy llamamos una “influencer”

Ashley Graham debe su comunidad a su físico, pero también a un discurso que no carece de franqueza por lo que, en la era del marketing de los valores,  añade un voto de confianza y sobretodo de autenticad a las marcas que la contratan.

La modelo no duda en publicar fotos mostrando su celulitis o sus estrías, donde comenta que tanto una como otras son,  según ella y médicamente hablando,  auténticos marcadores de feminidad.

Y no es la única que triunfa en las redes.  Mientras que la sentenciaron como “demasiada gorda para desfilar”, Gigi Hadid, otra modelo que vemos por todas partes, ha obtenido, finalmente,  un merecido reconocimiento en el medio de la moda gracias a su popularidad en Instagram.

Y no es la única que triunfa en las redes.  Mientras que la sentenciaron como “demasiada gorda para desfilar”, Gigi Hadid, otra modelo que vemos por todas partes, ha obtenido, finalmente,  un merecido reconocimiento en el medio de la moda gracias a su popularidad en Instagram.

Hoy, con más de 30 millones de seguidores, todos los desfiles le abren sus puertas. Ella misma observa un cambio en el mundo de la moda: “No, no tengo el mismo tipo de cuerpo que los otros modelos que desfilan (…) Podéis inventar todas las razones para averiguar como he podido llegar aquí, pero os puedo decir que  trabajo muy duro y he llegado simplemente en un mome
nto en el que la industria de la moda estaba lista para cambiar. Represento una imagen corporal que, hasta ahora, no estaba aceptada por los grandes nombres de la moda y soy afortunada de ser elegida por estilistas, diseñadores y fotógrafos. Tengo pechos, abdominales, culo y caderas.” (extracto de su cuenta en Instagram”)

Los ejemplos son múltiples y permiten considerar una evolución de las mentalidades. Gracias a las redes sociales, las modelos vuelven a coger el poder sobre la imagen que ponen al servicio de las marcas. Disponen de un capital tangible y cuantificáble: su comunidad de seguidores. Tienen la posibilidad de afirmar su
personalidad, que de hecho es a menudo la razón de su popularidad. Estamos lejos de la mujer inaccesible con cara de muñeca impuesta por las revistas.

Hay que reconocer que el fenómeno de las it-girls y su poder sobre la moda no es nuevo. Pero lo que si es nuevo, es que ahora tienen realmente el poder: ya no es necesario someterse a la dictadura de las revistas de moda para tener éxito como era el caso en los 90 de: Kate Moss, Naomi Campbell y las otras super modelos.

Por ejemplo, lo que realmente lanzó a Kate Moss al estrellato fueron sus fotos “waif”, es decir su estilo “niña de la calle”; un estilo sin maquillaje, sin artificio, bruto y grunge.
Pero, aunque el movimiento fue apoyado por el publico, no ha duró mucho en las revistas. Como describe un articulo de New York Times del 94, si el sector dejó el movimiento durar algunos meses, este último,  por otro lado,  provocó una verdadera “reunión en la cumbre” de los editores de las revistas de moda más influyente para romper esta tendencia

La industria había modernamente apreciado la llegada de la “waif”: pero aunque reflejaba el espíritu de la juventud de la época, no era muy favorable en las ventas ni en los presupuestos publicitarios (money, money, money…)

El look grunge no era del gusto de los anunciantes: “la waif no funcionaba” declaraba Anna Wintour, la famosa patrona del Vogue americano, en 94. “el mono combinado con tenis es demasiado duro. Ésto, la falta de maquillaje,o  el pelo sucio, no es lo que los Leonard Lauder del mundo quieren ver” (hablando aquí del jefe de Estée Lauder, un anunciante importante para las revistas de moda). Había que anunciar la vu
elta del glamour  y Anna Wintour lo hizo:  “Vogue solo cree en una cosa: el glamour”. Los otros pesos pesados del sector la siguieron y en mayo 1994, Vogue proclamó un nuevo ideal: “Strong and sexy”…

Los modelos eran de nuevo las muñecas de las revistas de papel: utilizaban las fascinación que las modelos ejercían pero rechazaban otorgar cualquier margen de maniobra encuanto a la dirección artística.

Hoy, es diferente: gracias a las redes sociales, las modelos crean su capital de seguidores y reemplazan así el papel de mediador tradicionalmente ocupado por las revistas. Ya no hay un modelo único de mujer con que identificarse y menos una definición única de belleza impuesta por los medios. Además, gracias a la vigilancia constante de los seguidores, es posible estar informada  acerca de todo los artificios de Photoshop que producen musas en cadena.

Las fotos son sabiamente estudiadas y nada escapa a ojos de los seguidores! Ejemplo: Mira la portada de la famosa revista que toma a las más famosas de las redes sociales con el titulo “women´s rule”

Busca el error: (una pista: una mano que nos parece muyyy larga..)

Queda camino por recorrer para librarse de los cánones de belleza tatuados profundamente en nuestras mentes, pero podemos sentir ya el leve temblor de la rebelión de las mujeres. Quizás.. la rebelión pase por que las modelos sean todas un poco más Garçonne, no? mientras tanto, como para nosotras las Garconne son nuestras mejores modelos, esperaremos pacientes.

Articulo traducido del francés de Elfie Demaeght

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